Vivió una vida dedicada a la memoria y a su comunidad
Abel Tassello era oriundo de Elortondo, provincia de Santa Fe. Allí, en el seno de una familia de recursos modestos, comenzó a construir una trayectoria que lo llevaría muchos años después a convertirse en protagonista de uno de los episodios más trascendentes de la historia reciente argentina.
El reconocido radiólogo Carhuense falleció este lunes. Veterano de la Guerra de Malvinas, integró el personal de Sanidad en combate a bordo del ARA Bahía Paraíso y participó del rescate de náufragos del crucero General Belgrano. Fue además concejal por el Partido Justicialista y desarrolló durante décadas una intensa tarea para mantener viva la memoria de Malvinas. En 2025 había sido homenajeado por su trayectoria profesional en el Congreso Argentino de Diagnóstico por Imágenes.
Con profundo pesar se conoció este lunes el fallecimiento de Abel Tassello, vecino de Carhué, reconocido radiólogo, veterano de la Guerra de Malvinas y exconcejal del distrito de Adolfo Alsina. Tenía una extensa trayectoria profesional, institucional y política, pero sobre todo una historia de vida marcada por su participación en el conflicto del Atlántico Sur y por el compromiso que mantuvo hasta sus últimos años con la memoria de Malvinas.
Su muerte enluta a familiares, amigos, vecinos, colegas y a sus camaradas veteranos de guerra, pero también a una comunidad que durante años lo reconoció como una de las voces locales más comprometidas con la transmisión de aquella experiencia.
De una vocación sanitaria a la carrera naval
Abel Tassello era oriundo de Elortondo, provincia de Santa Fe. Allí, en el seno de una familia de recursos modestos, comenzó a construir una trayectoria que lo llevaría muchos años después a convertirse en protagonista de uno de los episodios más trascendentes de la historia reciente argentina.
Finalizó sus estudios secundarios en 1959 y obtuvo el título de Perito Mercantil en la Escuela Provincial de Comercio N.º 1 de Villa Constitución.
Desde joven sintió una fuerte vocación por la sanidad. Su deseo era estudiar para convertirse en radiólogo, aunque las dificultades económicas de aquellos años hacían difícil concretar ese proyecto.
A los 17 años ingresó a la Escuela de Marinería de la Armada, en la isla Martín García. Realizó el ciclo preparatorio en el Hospital Naval de Río Santiago y obtuvo allí el segundo mejor promedio.
En 1964 se graduó como enfermero naval en el Hospital Naval de Puerto Belgrano. Posteriormente revalidó su título ante Salud Pública de la Nación y volvió a destacarse académicamente, obteniendo nuevamente el segundo mejor promedio, además del diploma de honor y la medalla de plata.
Un año después, en 1965, egresó de la Escuela de Suboficiales de la Aviación Naval, donde se formó en Sanidad Aeronaval, supervivencia y rescate, búsqueda y salvamento. También recibió diploma de honor y medalla de plata por sus calificaciones.
Su carrera continuó con la especialización. En 1971 completó el Ciclo de Permanencia en la Escuela Superior de Sanidad Naval y obtuvo nuevamente el diploma de honor al mejor promedio.
Finalmente pudo concretar aquel sueño que había nacido durante su juventud: en 1974 se recibió de Técnico Superior en Radiología y en 1976 obtuvo el título de Licenciado en Radiología, nuevamente con las máximas calificaciones.
Toda aquella formación terminaría teniendo un significado especial pocos años después.

Malvinas: la sanidad en combate a bordo del Bahía Paraíso
En 1982, con el comienzo de la Guerra de Malvinas, Tassello fue convocado para cumplir una misión dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).
La Dirección de Armamento de Personal Naval, a través de la Dirección de Sanidad Naval, lo designó para desempeñarse en tareas de sanidad en combate a bordo del ARA Bahía Paraíso, buque hospital que participó de las operaciones durante el conflicto.
Abel no fue a Malvinas empuñando un arma. Su misión era otra: atender, asistir y salvar vidas.
Durante el conflicto participó del rescate de los náufragos del crucero ARA General Belgrano, una experiencia que marcaría profundamente su vida. También realizó vuelos sanitarios en helicópteros y trasladó heridos desde distintos puntos del teatro de operaciones.
Entre los lugares vinculados a aquellas tareas se encontraban Puerto Argentino, Darwin, Puerto San Carlos, Bahía Fox e Isla Borbón.
Aquellas imágenes y experiencias permanecerían grabadas en su memoria durante el resto de su vida.
El Bahía Paraíso, un vínculo que nunca se rompió
El ARA Bahía Paraíso ocupó un lugar central en los recuerdos de Tassello.
Aquel buque hospital había sido su lugar de trabajo durante la guerra y se convirtió en parte inseparable de su historia personal como veterano.
Con el paso de los años, Abel siguió hablando de aquel barco y de la tarea que allí desempeñó. También siguió con atención su destino después de la guerra.
El Bahía Paraíso continuó navegando luego del conflicto y posteriormente fue destinado al traslado de turistas. Finalmente, mientras navegaba frente a la base Palmer de Estados Unidos, en la isla Anvers, en la Antártida, chocó contra una roca, encalló y terminó hundiéndose.
Para Tassello, la desaparición del buque significó también la pérdida de un objeto profundamente ligado a sus recuerdos de Malvinas.
Después de la guerra, otra misión: mantener viva la memoria
Pero para Abel Tassello la guerra no terminó el 14 de junio de 1982.
Después de regresar al continente, asumió otra tarea que desarrollaría durante el resto de su vida: mantener viva la memoria de Malvinas y transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido durante el conflicto.
Fue un activo impulsor de distintas iniciativas vinculadas con la causa Malvinas y se dedicó a brindar charlas y compartir sus experiencias.
Su objetivo era que las nuevas generaciones conocieran la historia desde la voz de quienes habían estado allí.
En Carhué llegó a reunir una importante colección de objetos, fotografías, libros, videos y recuerdos vinculados con la guerra, que conformaron su particular Museo de la Memoria, instalado en una habitación de su propia casa.
Ese espacio se convirtió durante años en un lugar de encuentro y transmisión de la historia.
Allí Abel recibía visitantes y relataba sus experiencias, especialmente aquellas relacionadas con el rescate de los náufragos del General Belgrano y su paso por distintos puntos del teatro de operaciones.
Un hombre comprometido con su comunidad
(Link de la nota con Abel Tassello en Multimedios Elortondo)
youtube.com/watch?v=nHlpaXvekmk&time_continue=6&source_ve_path=NzY3NTg&embeds_referring_euri=https%3A%2F%2Fnoticias48.com.ar%2F
La vida de Tassello no estuvo vinculada únicamente a la medicina y Malvinas.
También tuvo una activa participación en la vida institucional y política de Adolfo Alsina.
Su última disertación en Elortondo llevaba el título “Voces de Malvinas”, compartimos el link de las dos partes de la disertación.
Link uno (primera parte):
https://www.youtube.com/watch?v=uIBQxI-jQlI&t=2811s
Link dos (segunda parte):
https://www.youtube.com/watch?v=paSWnMY92Ps&t=1848s
Reconocido por su trayectoria profesional
La trayectoria de Abel Tassello también fue reconocida en el ámbito de la salud y de la radiología.
En septiembre de 2025, la Sociedad Argentina de Radiología (SAR) y la Federación Argentina de Asociaciones de Radiología, Diagnóstico por Imágenes y Terapia le rindieron un homenaje especial en el marco del Congreso Argentino de Diagnóstico por Imágenes (CADI 2025).
El reconocimiento tuvo lugar el 13 de septiembre en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires y estuvo destinado a destacar tanto su extensa trayectoria profesional como su participación en la Sanidad durante el conflicto del Atlántico Sur.
La invitación de la Sociedad Argentina de Radiología destacaba el honor de contar con su presencia en ese momento de reconocimiento, frente a colegas, estudiantes y profesionales de la salud.
Fue uno de los últimos grandes reconocimientos públicos a una trayectoria que había comenzado décadas atrás, cuando aquel joven de Elortondo soñaba con ser radiólogo.

Ciudadano Ilustre y una vida dedicada a Malvinas
A lo largo de su vida, Tassello recibió numerosas distinciones.
Entre ellas se cuentan la Estrella de Plata de Sanidad Naval, las Medallas de Plata y Oro del Círculo de Oficiales del Mar, la Medalla “Operaciones en Combate” de la Armada Argentina y la Medalla del Congreso de la Nación.
También fue distinguido por la Cruz Roja como miembro titular adjunto de la Armada Argentina para la atención de heridos y náufragos, de acuerdo con las normas establecidas por la Convención de Ginebra de 1949.
En Adolfo Alsina, además, el Honorable Concejo Deliberante lo declaró Ciudadano Ilustre del distrito, reconociendo su trayectoria y su compromiso.
Su labor de difusión también trascendió las fronteras de Carhué. La Biblioteca de Veteranos de Guerra de Lobos le otorgó una mención por un cuento relacionado con la Guerra de Malvinas y, durante su vida, también produjo trabajos escritos sobre distintos aspectos vinculados con el conflicto y las relaciones bilaterales.
Una voz que seguirá formando parte de la memoria de Carhué.
Abel Tassello fue mucho más que un veterano de Malvinas.
Fue un profesional de la salud que construyó una destacada carrera en la radiología; un hombre que puso sus conocimientos al servicio de sus compañeros durante la guerra; un militante político y exconcejal; un vecino comprometido con su comunidad y, fundamentalmente, un incansable guardián de la memoria de Malvinas.
Durante décadas contó una y otra vez lo que había vivido. Lo hizo porque entendía que quienes habían estado allí tenían una responsabilidad: contar para que no se olvidara.
Su historia comenzó muy lejos de Carhué, en Elortondo, cuando un joven de 17 años ingresó a la Armada buscando una oportunidad para desarrollar su vocación sanitaria. Continuó en hospitales navales, escuelas de formación, aulas de radiología y, finalmente, en el escenario de una guerra.
Regresó de Malvinas con heridas y recuerdos que nunca abandonó. Y convirtió buena parte de los años posteriores en una tarea permanente de transmisión.
Hoy Carhué despide a Abel Tassello, aquel “Abelito” al que muchos conocieron también como “el loco de Malvinas”.
Se va un veterano de guerra, un radiólogo, un exconcejal, un compañero y un vecino.
Queda su historia.
Y queda, sobre todo, aquello que durante toda su vida se empeñó en defender: la memoria de Malvinas y de quienes quedaron allí.
Fuente (Cambio 2000)
Multimedios Elortondo en web
